LAS CONFIDENCIAS DE ANA: Esta es la historia de... Lo perdí todo

HA LLEGADO SU FINAL...

¿Quién debería ocupar el trono?

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Esta es la historia de... Lo perdí todo

sábado, 18 de mayo de 2013 |



Hola Ana, la verdad que cuando me animé a escribirte y contarte mi historia  no estaba muy segura de encajara aquí, ya que los relatos que he leído aquí nada tiene que ver con lo que te voy a contar, pero bueno después de una charla contigo, que tengo que decir que me encantó y que eres muy cercana, me convenciste para que lo hiciera y aquí está...

Yo me casé hace diez años con él padre de mis tres hijos, lo hice muy enamorada Ana, era un hombre maravilloso, un gran padre, gran amante y buena persona. Lo conocí en la boda de una amiga del trabajo, él casualmente tropezó conmigo y me echó la copa encima. Estuvimos hablando mucho tiempo y me pidió que pasara por una café- bar que tenía a pocas manzanas de mi trabajo. Así lo hice una semana después, desde ese día no nos separamos más, hasta que dejó de estar en este mundo...

Sebástian y yo nos casamos dos años después, yo estaba de tres meses de mi hija mayor, pronto llegaron sus dos hermanos. Yo dejé de trabajar, ya que con su negocio pues nos daba para vivir bastante bien, habíamos comprado una casa familiar,donde habíamos invertido todos nuestros ahorros ya que era  una hipoteca bastante grande. Cuando mis pequeños gemelos tenían tan sólo 3 años y mi niña 4, ocurrió algo que cambió nuestras vidas para siempre. El negocio de mi marido sufrió un incendio y no quedó nada, no se salvó ni un sólo vaso.... sigue





El seguro no se hizo responsable porque a mi marido se le había pasado pagar la cuota anual, se había pasado un mes y medio de la fecha de cobro y se agarraron de eso para no pagar. Lo perdimos todo Ana, no quedó nada. Mi marido sufrió una tremenda depresión y que el banco nos quitara nuestra casa no ayudó a que se sintiera mejor, he de decir que a pesar de entregar las llaves de nuestra casa, se nos quedó una deuda con el banco de más 120.000 €. Nos tuvimos que ir a vivir a casa de mi hermana, que también tenía tres niños dos años más grande que mis gemelos. Imagínate esa estampa Ana, cinco personas viviendo en una habitación de soltero, diez personas viviendo en un piso de 85 metros... ¡ Un caos !

Con la entrada que habíamos dado para nuestra casa y lo que habíamos tirado de nuestros ahorros durante el año que duró el pleito con el seguro, no teníamos más que unos 2.000 €. Tuve muchos problemas con mi hermana y su marido por estar viviendo en su casa, lo veo normal Ana, no le reprocho nada, de verdad que no. Sebástian no lo pudo soportar,que el seguro no se responsabilizara de eso después de pagar religiosamente una cuota durante más de 9 años fue un palo enorme, estaba hundido, salió con el coche y ya no volvió más. Se arrojó con el coche por un acantilado al mar y murió. Me quedé sóla, con mis tres niños, sin casa, sin trabajo, sin dinero, sin marido...

Fue un duro palo para mi, pero lo peor estaba por llegar. A mi hermana se la hacía imposible hacerse cargo de nosotros y las asistentas sociales me propusieron llevar a mis hijos a una casa de acogida, donde yo podría verlos siempre que quisiera y así yo podía ponerme en tratamiento y buscar un trabajo y una casa donde vivir con mis hijos. Yo la creí Ana, confié en la palabra de esa mujer que se aprovechó de mi situación para quitarme a mis hijos. Firmé un documento que decía que renunciaba a ellos, yo pensé que era como ella me había dicho, que sería por un tiempo hasta que yo recuperara mi salud mental y encontrara un trabajo, pero me engañó.

Estuve seis meses en un hospital psiquiátrico  me sometí a un tratamiento que la verdad he decir que me funcionó muy bien, escribía a mis hijos todos los jueves y le daba las cartas a mi enfermera para que fuera ella la que las enviara. Nunca llegaron a su destino, porque mis hijos ya no estaban allí, los habían mandado con una familia a Asturias. Cuando salí y fuí a buscar a mis pequeños, casi me vuelvo loca Ana al ver que no estaban. Pasé un calvario de juzgados, denuncias y lágrimas... Conseguí un trabajo y una casa y luché con uñas y dientes para que me devolvieran a mis hijos y lo conseguí.

Mi marido fue un cobarde y hoy lo veo claro, pero yo no Ana, caí en lo más profundo, perdí lo que más amaba, pero luché con todas mis fuerzas para levantarme y recuperar lo que me habían quitado. De esto hace ya siete año y gracias a Dios todo me va bien, tengo mi casa de alquiler, a mis niños, que ya son dos hombres y una mujercita que me ha ayudado muchísimo y sigo luchando cada día...

Muchas gracias Ana, espero que te haya gustado como he contado mi historia, te mando un beso.



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9 comentarios:

Anónimo dijo...

animo guapa!

Raquel Doña dijo...

que historia dios! mucho animo!

Anónimo dijo...

Pfff que historia tan intensa, y que mal lo pasasteis... lo bueno es que has conseguido tirar hacia adelante y con tus hijos... me alegro muchisimo de verdad!!!

Anónimo dijo...

Muchisimo animo guapa, mujeres como tu es lo que necesitamos!!!! Ole ole y ole

Anónimo dijo...

Animo wapa salistes adelante eso es lo que importa ..vales un monton!!!

@mariaRS22 dijo...

puff los pelos de punta enserio una historia increible ole y ole por ti valiente no lo siguiente muchiisimo animo

Anónimo dijo...

Que fuertee!!! Gente como esa mujer q te hace firmar q renuncies a tus hijos deberian estar ellas en el psiquiatrico. Animo guapa.

Soraya dijo...

Me pareces una persona realmente luchadora y un ejemplo a seguir

Anónimo dijo...

Realmente eres una Diosa una madraza y un ejemplo a seguir! El amor de madre rompe todas las barreras! No me imagino lo que debistes suffrir pero ahora para toda la gente eres un ejemplo y una maravillosa madre!